Hacer una selección de las mejores playas de Uruguay es una labor difícil, dada la enorme cantidad de playas de alta calidad presentes en los casi 1.000 kilómetros de costa marina y fluvial del país, muchas de las cuales podrían ser calificadas sin problema como paradisíacas.

Toda elección es odiosa, porque supone dejar aparte muchas que, por diversos motivos, merecerían formar parte de tal clasificación. Pero vamos a intentar hacer esta especie de ranking teniendo en cuenta diversos factores, como limpieza medioambiental, calidad de sus aguas, belleza de sus paisajes y calidad de sus servicios e instalaciones de balnearios.

En primer lugar, hay que destacar la playasde La Mansa, frente al famoso Islote de las Sirenas. Un entorno natural realmente privilegiado e idílico en la llamada Atlántida, en pleno corazón de la Costa de Oro, y a apenas 46 km de Montevideo. Se trata del rincón predilecto para la mayoría de las familias uruguayas y argentinas para pasas los veranos, por su ambiente familiar y relajante, el carácter pintoresco de sus pueblecitos y densos pinares, y la cristalina pureza de sus aguas, en general mansas y tranquilas.

En segundo lugar, José Ignacio, con sus dos magníficas playas, por cierto, también conocidas como La Brava y La Mansa, en alusión a las diversas características de las aguas y oleajes de cada una. La segunda es quizá más apropiada para familias con niños pequeños, y la segunda para amantes de la aventura y los lugares alejados del mundo. El pueblito costero de pescadores, con su altivo faro antiguo y la encantadora Laguna de Garzón, lugares apenas habitados durante el año, en verano se vuelven dinámicos, vivos y alegres.

En Punta del Este, paraíso de la costa uruguaya para los amantes de la vida nocturna, las celebrities y la vida loca, es también otro peso pesado de los veranos del país. Aquí, la Playa de Montoya se destaca como la favorita para los amantes del surf y windsurfing, mientras Chihuahua es la favorita para los nudistas y naturistas. Por cierto, también hay otras dos playas llamadas La Brava y La Mansa, muy bonitas, aunque normalmente abarrotadas de veraneantes en exceso en temporada alta.

Por su parte, Piriápolis fue por méritos propios el primer balneario turístico de Uruguay, y aún sigue manteniendo esa categoría en gran medida. Su ambiente cosmopolita es parecido al de Punta del Este, aunque un poco más tranquilo y menos bohemio. Playas como la Verde, con su mescolanza de arena y rocas, o Solís, o la siempre pintoresca Bella Vista, con sus cantos rodados y aguas límpidas, sobresalen en este entorno.

En el departamento de Rocha, merece la pena realmente visitar el balneario de La Paloma, por su riqueza en variedad de paisajes naturales. Podremos encontrar desde playas más familiares y turísticas como el Cabito o la famosísima de Los Botes, hasta las más salvajes y silenciosas de Anaconda y Solari. Las Playas de La Pedrera, totalmente abiertas al vasto océano, son quizá un poco peligrosas por su normalmente fuerte oleaje, aunque en belleza respecto a las demás no se quedan atrás. Aconsejamos aquí Playa del Barco, Desplayado y la solitaria Punta Rubia, esta última muy cerca ya de Cabo Polonio.

Cabo Polonio fue declarado monumento natural, protegido en 1996, y Reserva de la Biosfera (UNESCO), lo que ya nos da una idea del tipo de playa que vamos a encontrarnos. De insólita y deslumbrante hermosura, incomparable limpieza y carácter relajante y tranquilo, nada bullicioso. Ideal para retiros espirituales o ambientes más bohemios y aventureros. Por último, Punta del Diablo, uno de los mejores puntos de pesca de Uruguay, y con una costa increíble, también es un paraje digno de ver, pura esencia marinera.

No podíamos dejar de lado Montevideo, mirando al estuario del Playa por un lado, y por otro al Océano Atlántico. Todas sus playas son fantásticas y de alta calidad, pese a ser de categoría urbana y bastante masificadas en verano: Pocito, Carrasco, Malvín y Cerro se cuentan entre las más populares de la capital de Uruguay.

La de Cerro en concreto, con bosque de eucaliptos, es también una de las más pintorescas del lugar, aunque hemos de advertir que últimamente no presenta un estado demasiado adecuado para el baño, según recientes muestreos (enero 2011) que han obligado a vedarla. Esperemos que esta situación cambie cuanto antes.