En el departamento de Canelones, brilla con luz propia el balneario La Floresta, uno de los más distinguidos y mejores reputados de la costa atlántica de Uruguay. Su nombre viene de la sociedad anónima La Floresta S.A., fundada a principios del siglo XX por el empresario de la construcción, el Sr. Miguel Perea, responsable de la notable reforestación a base de pinos y eucaliptos en las inmediaciones de la antigua estación de tren Mosquitos (hoy Soca) y de la construcción del balneario.

En 1912 se levantó el Hotel La Floresta, punto de atracción de numerosos veraneantes de la época, provenientes de Montevideo y canarios. El impulso urbanístico en la zona costera fue tan grande, que en 1969 el lugar fue reconocido legalmente como ciudad (La Floresta).

Pese a tan masiva y frenética urbanización, se debe reconocer que La Floresta ha sabido mantener gran parte de sus cualidades naturales de belleza paisajística y calidad ambiental, en donde se conjugan maravillosamente los ecos de la tradición con lo mejor de los tiempos modernos, dando lugar a un centro turístico de primer orden dentro del turismo a gran escala en Uruguay. Sus extensas y hermosas playas mantienen aguas limpias y cristalinas, resguardadas por un manto de exuberantes bosques, mezcla de vegetación autóctona subtropical y templada con pinares, acacias y eucaliptos de origen australiano, que componen un paisaje rico en juegos cromáticos, un deleite para la vista.

Y también un deleite para el resto de los sentidos, pues al turismo de sol y playa habitual, se unen las ventajas de refinados hoteles, exquisitos restaurantes, dulces posadas y lujosos casinos, mirando al mar. Su famoso hotel, vestigio del primer balneario histórico que aquí se construyó, a principios del siglo XX, sigue llamando prodigiosamente la atención de cuantos turistas se acercan a La Floresta, niños, jóvenes y mayores.

El prestigioso Casino de La Floresta es una de las salas de juego más reputadas y célebres de Uruguay, así como un lugar óptimo donde codearse con la gente más chic y algún que otro famoso, que difícilmente logra pasar de incógnito.

Y qué decir de los majestuosos atardeceres de La Floresta. Contemplarlos adormecidos por el continuo son de las olas marinas, bebiendo un cóctel o simplemente un rico mate en buena compañía, bajo la arboleda, es un espectáculo que todos querríamos mantener bien guardado en la memoria, para siempre.

Probablemente, hablar de La Floresta sea hablar de la mejor playa del departamento de Canelones. Si no nos creen, vayan, visiten y luego, opinen por sí mismos...